Tres senderos, cuatro tradiciones

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Tres senderos, cuatro tradiciones

La religión china, reúne varias tradiciones de la cuales, cuatro son las más significativas. Se habla así de tres senderos (san-chiao) que a su vez, están integrados por diversas corrientes. La religión popular, conformaría un cuarto sendero. Para el pueblo chino, no existe la presión de elegir uno de los caminos en tanto ésta no significa una decisión de tipo excluyente. La elección supone optar por la más conveniente para un determinado momento y no implica rechazar a las otras.

El sendero de Confucio

Confucio (Kúng Fu-tzu, Maestro Kung) se basa no solo en las Analectas, que contienen la enseñanza de éste, sino también en los Cinco Clásicos:

  1. El libro de Cmabio

  2. Historia

  3. Poesía

  4. Ritos

  5. Anales Primavera-Otoño

El sendero de Confucio regula la ética y los ritos de pasaje (como nacer, contraer matrimonio y morir) e intenta establecer un orden y armonía equilibrando las fuerzas del yin y el yang en la familia y en la sociedad. Es fundamental el respeto por los maestros y la tradición. No se centra interés ni en Dios ni en un revelación sino que se enseña un humanismo abierto hacia un agente o principio de orden moral. Se insiste en la observancia de las correctas relaciones entre gobernantes y los gobernados, marido y mujer, padre e hijo en piedad filial y fomenta el respeto por los antepasados mediante el cumplimiento de sacrificios rituales. La elaboración de las correctas relaciones entre gobernantes y gobernado se logran a través del culto de T’ien (el Cielo), como fuente de conservación del orden. Los gobernantes, de esta forma, se consideran así mismos como ejecutores del Mandato del Cielo.

El sendero del taoísmo

Tao significa "sendero", pero el Tao es también la fuente o el garante den éste o en cualquier otro universo, lo cual significa que el tao es "improducido productor de todo cuanto existe", la fuente de todas las cosas. El maoísmo es así llamado porque muestra cómo vivir de acuerdo con el Tao, dejándose llevar por la corriente en vez de luchar contra la marea. El Rao, está relacionado con el "Te" o el poder de hacer que el Tao entre en la realización de todas las cosas.

Yo tomo el universo entero como mi casa y mi propio cuarto como vestido"(...)"El Tao invariablemente no hace nada, y sin embargo no hay nada que no sea hecho" Liu Ling

Entonces, el activo no actuar (we-wei) es la gran virtud.

Tradicionalmente, el taoísmo se remonta a Lao Tse (aunque históricamente poco o nada se sepa de él) y el Tao Te Ching. Este texto, al que actualmente se le asigna un valor iluminativo personal, estaba dirigido en su origen a las necesidades de la sociedad.

Se dice que mientras un confucionista se pregunta qué debe hacer, el maoísta se pregunta qué clase de persona ha de ser.

Otra obra de importancia para esta vertiente es el Chiang Tzu que influyó en el desarrollo del maoísmo filosófico (Tao-chia). Pero el maoísmo se desarrolló también en el campo de lo religioso con los rituales, especialmente en la curación y el exorcismo, y las festividades. Es muy importante en el taoísmo religioso la búsqueda de la inmortalidad. Porque la naturaleza está unida al Tao, la inmortalidad no puede lograrse dejando libre alguna parte del ser, como el alma. Sólo puede alcanzarse mediante el adecuado gobierno de las fuerzas naturales en el interior del cuerpo, a través de los ejercicios respiratorios (ch’i), el control y la dirección de la energía sexual, la alquimia, la conducta y la búsqueda del sendero de los Inmortales y de las Islas del Bienaventurado.

El tao-chiao está integrado por diversos movimiento y tiene un amplio cannon de textos autorizados. En la China tradicional, el maoísmo regula muchas festividades comunitarias, así como prácticas curativas a través de ministros religiosos. Existe la también la práctica del exorcismo en el cual se enfrentan fantasmas o espíritus perturbadores y se trata de controlar las fuerzas del yin mediante las fuerzas superiores del yang, asegurando de esta forma la armonía cósmica, social y personal. Sólo unos pocos adeptos o maestros pueden lograr esta armonía maoísta a través de la canalización total de energías y alcanzar la inmortalidad.

La inmortalidad puede interpretarse literalmente (alcanzar un cuerpo sutil y eterno) o simbólicamente (alcanzar la libertad espiritual y la espontaneidad sin esfuerzo)

El sendero del budismo

Introducido en China hacia comienzos de la era cristiana, alcanzó su apogeo durante la dinastía T’ang (618-907). Al ofrecer a los chinos un análisis de la transitoria y sufriente naturaleza de la vida, les dio, simultáneamente, un medio de liberación, pero dejando entrever la posibilidad de que los antepasados fueran atormentados en el infierno. Consecuentemente, los ritos para adquirir un mérito transferible a los muertos, fueron cobrando importancia. Se comenzó a prestar atención a los espíritus errantes que no hubieran tenido una adecuada sepultura o los hambrientos, ignorados por sus descendientes. La clase monacal budista, tuvo vital importancia en estas construcciones culturales, en efecto, con el afán de introducir el budismo en China, los budistas emprendieron un intenso programa de traducción literaria, pero también de las ideas vinculadas a la cosmovisión India y sus deidades. Así, el Buda futuro, Maitreya, se convirtió en el Buda sonriente de la China cuyos hijos saltan a su alrededor y Avalokiteshvara, el bodhisttava de la compasión, terminó siendo la femenina Kuan Yin, dadora de hijos.

Con el tiempo se fueron desarrollando diferentes escuelas, como por ejemplo:

  1. "Tierra Pura", en donde todos los seres, no importa cuan pecadores hayan sido, pueden alcanzar la salvación a través de la simple y total fe en el auxilio de Amitaba Amida, el buda que gobierna el Paraíso Occidental. Según algunos, para que esto pueda suceder solo se requiere murmurar la fórmula de la fe, el nien-fo, o, en la versión japonesa, el nembutsu, que significa "me refugio en el Buda Amida;

  2. "Ch’an", o meditación, que se abre camino a través de los rituales, las devociones a los Budas y el estudio de los sutras. Esta escuela, enseña la medición como única manera para alcanzar la iluminación. En Japón, esta vertiente se transformó en el Zen.

Con sus dramáticas festividades, espíritus mundanos e invocaciones mágicas (que aparecen tanto en el tratamiento de la enfermedad, el cuidado de la casa como el culto a los antepasados), la religiosidad popular, es el cuarto sendero religioso chino.

El feng shui o gemonacia,, el cuidado de las habitaciones de vivos y muertos en ubicaciones en las que pueda captarse el "soplo vital" (ch’i), son de gran importancia. Incluso las ciudades, deben ser construidas armonizando las fuerzas yin y yang a partir de las cuales emerge el universo y sus diversas formas.